Una tarde más en la estepa

Luego de recorrer Cueva de las Manos y pasar por el Cañadón Caracoles Chico, me encontré transitando nuevamente la ruta 40, una tarde más en la estepa patagónica.

Esta región siempre tuvo un significado especial para mi, ya que la recorro desde chico. En la provincia de Santa Cruz su vegetación adquiere una altura mínima, supongo que es por el castigo implacable del viento: nada puede crecer demasiado en esas condiciones. Pero no deja de destilar esa belleza rústica tan única. Al ser rala la cubierta vegetal, su composición geológica queda al descubierto mostrándonos los colores de la tierra:

Atardece en la estepa santacruceña.

A medida que fui avanzando, encontré estos pequeños mundos, que se mostraban iluminados por el sol o en sombras según la orientación que tuvieran:

Capas geológicas en la estepa. Un tarde más en la estepa

Franjas

Sencillamente

La última foto fue del cohirón flameando al viento, un emblema de la estepa patagónica. Me apuré a guardar la cámara y entrar en la camioneta, el frío me estaba empezando a calar en los huesos.

Al día siguiente ya estaría recorriendo Chubut para hacer escala en Esquel.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!
A %d blogueros les gusta esto: