Plenamente en el ahora

Frida duerme profundamente, acurrucada en su colchón. Me aseguré que la manta cubriera sus patas y cola. Ella apuntó su hocico de forma tal que el aire de su respiración se entibia al entrar y salir. La calefacción ya llevó la temperatura de la casa a unos 21 grados, aunque lucha por mantenerla en ese número. Afuera está helando desde hace algo más de un par de horas.

Frida durmiendo

Mientras la miro me invaden las ganas de irme a dormir ya mismo. Pero estuve mirando el pronóstico del tiempo y esa noche, al sur de Roca, va a estar despejado y sin viento. Consulté DarkSiteFinder y encontré el lugar ideal para escapar de las contaminación lumínica del Alto Valle y conseguir algunas fotos del cielo nocturno. Sólo tengo que hacer unos 50 km por ruta 6 en dirección a El Cuy.
Estamos empezando el invierno en el hemisferio sur y el centro galáctico (el brazo Sagitario en realidad es el que se interpone entre el centro y nosotros) se muestra en todo su esplendor. A través de la app PhotoPills sé que en un rato más, va a estar justo arriba del firmamento.
Pienso que se alinearon todos los planetas y no me quedan excusas para arrancar.
Junto todo el equipo: trípode firme, montura ecuatorial, cámara, disparador remoto, tres lentes, linterna. Me abrigo mucho, sé que voy a estar un buen rato a la intemperie y no quiero pasar frío ni distraerme con eso. Me pongo un calzoncillo largo de polar y arriba de eso un pantalón de snowboard abrigado e impermeable. También unas medias gruesas y mis botas de goretex para -15 grados. Arriba una remera manga larga de poliéster + otra del mismo material pero más gruesa, luego una campera de entrenamiento que tiene capucha y finalmente una campera más abrigada y también con capucha. Tampoco me olvido de mi gorro abrigado, bufanda de polar, los guantes finos y los gruesos de snowboard. Aclaro que no hago snowboard, sólo uso ese equipo porque es excelente para el frío.
“¿Vamos?”, le digo a Frida una vez que tengo todo listo. Se levanta sin dudarlo, sabe que vamos de aventura y no se lo pierde por nada. Al subirse a la camioneta, se acomoda en el asiento trasero y continúa durmiendo.
El termómetro del vehículo marca -3 grados. Pienso que más al sur va a estar bastante más frío, como pasa habitualmente.
Cruzo el puente sobre el río Negro y paso lento por la policía caminera. Tengo mi permiso para circular listo para mostrar en caso que haga falta. Dentro del puesto hay un policía que me deja continuar al devolverme el saludo.
Luego de unos treinta minutos llego al punto que había marcado en Google Maps. Me sorprendo al ver que la temperatura había subido hasta 2 grados. Mientras preparo el trípode, asegurándome que el nivel de burbuja esté centrado, Frida da una vuelta perdiéndose en la oscuridad. La escucho de a ratos, pienso que es su manera de hacerme saber que está ahí..
Luego coloco la base de la montura ecuatorial, en dirección aproximada hacia el sur, asegurándome con la brújula del celular. La elevo hasta los aproximadamente 39 grados que marca mi latitud. Luego miro a través del visor para tratar de alinearlo lo mejor posible con el eje sobre el que gira la Tierra. ¡Pero qué difícil es!, pierdo al menos veinte minutos con eso y no quedo convencido del todo. Tal vez no hay suficiente oscuridad como para ver las estrellas tenues que giran alrededor del polo sur celeste. Arriesgo igual, porque falta cada vez menos para que la Luna asome en el cielo y me arruine con su reflejo la posibilidad de hacer buenas fotos.
Frida ya había vuelto y me pidió subir al asiento trasero, donde duerme nuevamente.
Enciendo la montura y preparo la Sony a7rIV con el lente Sony 135mm GM f/1.8. Me alucina la nitidez de este lente y lo quiero probar con las fotos nocturnas. Lo dejo a su máxima apertura, enfoco en una estrella brillante con el live view y después apunto hacia la Gran Nube de Magallanes, que destaca claro a simple vista. ISO 3200, f/1.8 y 13 segundos de exposición. Se me escapa una risa de felicidad al ver el resultado: las estrellas están nítidas, como puntos, y los detalles son increíbles.

Gran Nube Magallanes meteorito y luminicencia IG


Luego de hacer una serie de 15 fotos, para luego procesarlas en la compu, miro hacia arriba. Ahí está el centro galáctico en todo su esplendor.
Apunto hacia arriba la cámara y la misma exposición que antes me muestra rastros de estrellas, no salen como puntos. Pruebo un par de veces cambiando el seteo hasta que las estrellas aparecen como puntos. Me conformo con ISO 8000, f/1.8 y 5 segundos. Los detalles que registro me dejan sin aliento. Otra vez me invade la felicidad.
Me doy cuenta que mi atención está plenamente centrada en lo que estoy haciendo. Perdí noción de mi entorno y sus condiciones. Estoy plenamente en el ahora, otra vez siento una oleada de felicidad.
Veo aparecer nebulosas y estrellas brillantes de color blanco, amarillas y azules. También cúmulos globulares. Para identificarlos bien luego, hago una captura de pantalla de la app Sky Safari, que además de la información que tiene, acompaña con esa música que te hace sentir más la inmensidad del espacio.

Centro Galáctico 1


Hago una serie de 21 fotos con los mismos parámetros, mientras lentamente va apareciendo la Luna en el horizonte. Un rato más y se nota la luz que refleja: ya es hora de guardar todo y emprender el regreso.

Frida vuelve mirando por la ventanilla el paisaje iluminado por nuestro satélite natural.
Llego a casa luego de las 2 am y el entusiasmo me lleva a hacer lo que nunca, me pongo a editar la imagen de la Gran Nube.
Luego de pasarlas a Lightroom, las exporto en formato tiff y las proceso en Starry Sky Stacker. El archivo que resulta lo edito en Lightroom y Photoshop. Tal vez haga un tutorial para YouTube con todo el proceso.
Es tanta la cantidad de estrellas y detalles en el cielo que detallo algunas en la siguiente imagen:

Centro Galáctico 1 explicado

Para los que les interese les comparto links con mucha y buena información, algunos de ellos en inglés:

Para terminar, les dejo una imagen del entorno en el que estaba. Está hecha con el super gran angular Sony 12-24mm f/2.8 en 12 mm, ISO 12800, f/2.8, 30 segundos. Se nota bien claro la luminiscencia nocturna, un fenómeno en el que las moléculas de nitrógeno y oxígeno de la atmósfera, que se cargaron de energía durante el día, la liberan al chocar entre ellas durante la noche, produciendo esos colores:

Muchas gracias por mirar y leer.

Mariano Srur

Mariano Srur / Fotógrafo
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